Conoce los Chakras

Los siete chakras son las estaciones de energía del cuerpo. Cada uno de ellos regula un aspecto de nuestra personalidad y dedica su energía a realizar importantes tareas. Aprender a evaluar y a regular el flujo de energía a través de estos centros nos ayuda a alcanzar equilibrio y armonía.

La palabra chakra es de origen sánscrito y significa rueda. Denota círculo y movimiento. Los budistas hablan de ella como “la rueda de la vida y de la muerte”. Los antiguos filosóficos de Oriente relacionaban a los chakras con los cinco elementos básicos: tierra, agua, fuego, aire y éter.

El funcionamiento de todo el cuerpo humano está controlado por el sistema cerebro-espinal, y estos centros psíquicos se localizan en dicho sistema. Durante cientos de años tal conocimiento se ha transmitido principalmemente a través de la tradición tántrica hindú, que nombra a estos centros psíquicos, chakras.

La mayoría de los terapeutas expresan que es buen indicio que nuestros chakras estén abiertos porque nosotros nos sentiremos en síntonía con el Universo y nuestras experiencias con el entorno y con otros.

Cuando tenemos los chakras bloqueados o cerrados experimentamos una sensación de bloqueo de energía en el cuerpo, la energía no llega adecuadamente y los órganos relacionados con los chakras que se encuentran cerrados.

Dentro de la antigua doctrina Tántrica, se considera al cuerpo humano como el instrumento más perfecto y el único que permite la expresión y expansión de la conciencia. No obstante, dicha perfección sólo puede lograse en la medida que los chakras se desarrollen.

Sin embargo, los chakras no pueden descubrirse desde el punto de vista fisiológico. Pero se les considera centros de actividad de una fuerza sutíl y vital llamada prana; se interrelaciona con los sistemas nerviosos parasimpático, simpático y autónomo; relacionandose  a su vez con ellos el cuerpo físico.

Conocer los siete chakras puede ser una clave importante para la introspección, dado que a través de ellos es posible observarse uno mismo y ver igualmente la energía en movimiento.

Cuando nosotros nos sentimos gozozos con la vida nuestros chakras se abren para recibir la energía de la alegría y del amor. Cuando experimentamos dolor, rabia y emociones bajas nuestros chakras tienden a cerrarse como un modo de protección, especialmente cuando nos encontramos en entornos caóticos o de estrés.

Cuando nosotros estamos en comunión con nosotros mismos nuestros chakras brillan, e irradian una magnifica energía lumínica que nos permite conectarnos en sincronía con la vida. Nosotros experimentamos una sensación de bienestar, de equilibrio, estimulación y conexión con el Todo.