La búsqueda de algo más

Hay una búsqueda que no cesa, una búsqueda que proporciona otro significado a la existencia. Esa búsqueda se torna lo más real entre lo real y es un intento por hallar el sentido a la existencia y acceder a otro conocimiento distintio al que procura el pensamiento.

La mente ordinaria resulta insuficiente en el viaje interior, y la percepción común, distorsionada por toda suerte de condicionamientos, no tiene el alcance necesario para revelar lo que está más allá de las apariencias.

A menudo este rastrear nos obliga a desmasificarnos y descomputadorizarnos, pero no es ni mucho menos egoísta, pues en la medida en que se nos revelan otras realidades, las compartimos con los demás y, al modificar positivamente nuestra actitud, mejoramos la relación con las otras criaturas. Es una senda hacia el encuentro con uno mismo, salpicada a veces de escollos, temores y zozobras. Para seguirla, muchos buscadores necesitan instrumentalizar místicamente aquello que les otorgue poder, energía y aliento: amistad, creatividad, arte, amor…

Esta búsqueda apunta hacia la realidad paralela a la realidad aparente. Se utilizan métodos de autoconocimiento, claves esotéricas, mapas espirituales y procedimientos que nos ayuden a escalar a otro nivel más iluminador de conciencia.