Semilla autoexistente amarilla

Después de la tormenta viene la calma. Luego del abrupto movimiento de la tormenta, sale el sol y viene la etapa de la siembra. Es este año la oportunidad para ser conscientes de lo que querríamos cosechar, y sembrar de acuerdo a ello. “Se cosecha lo que se siembra”.

Teniendo en cuenta la energía por la cual estará pasando el planeta por este período de un año, nos podemos sincronizar con esta energía. Este año nos brindara la potencia creadora, por eso mientras más puro y elevado sea la elección y cultivo del germen, mejores frutos obtendremos. La semilla es la esencia, es un año en donde tendremos que encontrar lo más profundo y puro del ser… el alma, para darle forma y hacer eclosionar.

Es preciso focalizarnos y concentrarnos en la consciencia para que las intenciones, sueños o proyectos que pretendemos que florezcan sean certeros y fructíferos, como así también espiritualmente elevados.

Recordemos que cualquier proyecto comienza por un sueño, luego plantaremos cuidadosamente la semilla, la dejaremos germinar en un medio fértil, cuidaremos de la planta para luego obtener la mejor cosecha posible.

Despues de plantar la semilla, necesitaremos dejar ese cascaron protector, dejar conceptos ambiguos y obsoletos que pueden mantener en la sombra a esa esencia (semilla).

Este año nuevo es un año “Semilla”, lo cual indica la potencialidad creadora, la nueva vida que aspira a nacer, a germinar. El destino de toda semilla depende de como la sembremos y como la cultivemos, y ya sabemos que si la sembramos bien y la cultivamos bien, la semilla se convertirá en vida nueva, flores, frutos y semillas nuevas.

La misión de este año es tomar decisiones y definirnos para sembrar en la tierra lo mejor de nosotros mismos, conscientes que cada uno somos una semilla que quiere crecer, dar frutos y para ello tenemos que definir nuestra verdadera forma de lograrlo, desde lo que nos dicta el corazón.

Hay semillas que dan frutos por medio de la comunicación hablada, hay quienes mediante la escritura, o la música… o tantas posibilidades como semillas hay. Entonces definamos nuestra propia forma de cultivarnos crecer y dar, en cada pensamiento que siembro en mi y en los que me rodean.

Si agudizamos nuestra visión y nos hacemos receptivos encontraremos la sincronía que nos hace evolucionar, sembrando hacemos crecer nuestras raíces en la tierra, aquí esta la síntesis y el cultivo de la mente, para tener otra visión de la vida.

Hay un cartel indicador en cada presente que nos dice si estamos haciendo las cosas bien o sea sincronizados, cuando nos encontraremos tensionados, cerrados o negados a ver las cosas como son, queriendo actuar sobre el destino de otros, sabremos que no estamos ubicados en el lugar correcto, la magia de la vida en nuestra auto-existencia, es vivir el Aquí y Ahora.

La vida iluminada es posible, solo depende como todo lo que emprendamos, de una decisión.


Como este año nuevo maya, la semilla está combinada con el 13, tenemos entonces un doble inicio, y si tenemos en cuenta que en esta era, es la última vez que se da este cargador. ¿Te das cuenta entonces, de la importancia de empezar bien este nuevo año maya 13 Semilla?

No nos olvidemos que esto es para cada individuo un trabajo interior, es una pequeña ayuda diaria para que nos conectemos por un intante con nosotros mismos y el verdadero tiempo.

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