Todos queremos una vida más feliz

Todos queremos vivir vidas más felices, pero la felicidad no es algo que se adquiere a través de conseguir lo que quieres. La felicidad es algo que creamos.

Sentirse feliz es una decisión que tenemos que hacer todos los días. De la misma manera, sentirte infeliz es también una opción que elegimos todos los días.

Nos encontramos con la opción de elegir día tras día la infelicidad o la felicidad. No son las situaciones, sino la forma en la que tomamos lo que llega a nuestra vida.

Todos tenemos la capacidad de crear felicidad, no importa en qué situación nos encontramos.

Aquí está la receta para crear felicidad en 4 formas:

  1. Toma responsabilidad por tus acciones y por tu vida

Todo lo que ha sucedido en tu vida es algo que has aceptado, ya sea consciente o inconscientemente.

Antes de entrar en tu cuerpo físico, tu alma llegó a un acuerdo sobre qué lecciones de vida y experiencias tendrías. Este acuerdo es el contrato de alma y es casi como un mapa de tu vida. La forma en la que decidas tomar el camino dependerá de ti.

Tienes el libre albedrío y todas las opciones para hacer cada día de la forma que tú elijas. Estas elecciones son tu responsabilidad, y es sólo cuando aprendes que la responsabilidad es únicamente tuya. Descubres el sentimiento liberador y tranquilizador que nos regala esta verdad.

Cuando les echamos la culpa a otros por las circunstancias de nuestra vida, perdemos nuestro poder y automáticamente caemos en mentalidad de víctima. Esta mentalidad nos trae una sensación de baja auto estima e infelicidad.

Nadie más es responsable de tu vida y nadie puede hacerte sentir de cierta manera o influir en tus acciones sin que lo permitas. Asumir la responsabilidad de tu vida y las circunstancias que te rodean puede ser difícil en un inicio, pero cuando dejas de lado la culpa y entiendes que tú tienes el control de cómo reaccionar ante las cosas, la creación de la felicidad se vuelve sencillo

  1. Confía y escucha tu llamado interior

Confiar en tu centro significa escuchar tu intuición, sentimientos, necesidades y deseos. Todos anhelamos y necesitamos cosas y algunas veces ignoramos nuestros verdaderos sentimientos y podemos empezar a crear infelicidad en nuestras vidas.

Algunos días tenemos que ser amables con nosotros mismos, algunos días tenemos que ser más firmes y otros días sólo tenemos que acurrucarnos en la cama. Cuando sintonizamos nuestro centro, nos ponemos en contacto con nuestras verdaderas necesidades y lo que realmente deseamos. Hacemos espacio para la felicidad y la realización personal. Trata de preguntarte a ti mismo ¿Qué necesito para sentirme mejor en mi vida? Y después observa cual es el mensaje. Recuerda que para sentirte mejor debes trabajar contigo mismo todos los días, el progreso y el desarrollo son imposibles si sigues haciendo las cosas tal y como siempre las haz hecho.

  1. Practicar la gratitud todos los días

Uno de los ingredientes principales en la creación de una vida feliz es la gratitud. La gratitud cambia al instante nuestra vibración y nuestro estado de ánimo. Nos permite centrarnos en el sentimiento acerca de lo que se está trabajando en nuestras vidas.

Cómo la ley de atracción, en lo que centras tu atención se expande, así que cuando piensas en gratitud al instante tendrás más cosas para sentirte agradecido

Practica esto empezando por escribir al menos 7 cosas por las que te sientas agradecido todos los días. Mientras haces la lista, trata de sentir las emociones que despiertan en tu interior, ya que esto ayudará a traer las vibraciones a tu cuerpo.

  1. Haz algo que disfrutes todos los días

Todos tenemos cosas que nos gustan y amamos hacer. Pueden ser cosas simples como salir a caminar, o cosas más elaboradas como viajar al extranjero. De cualquier manera, llenar tu día con las cosas que te gustan, sin duda estimulará tu capacidad para crear felicidad.

Comienza haciendo una lista de las cosas que te gusta hacer, después trabaja en la incorporación de al menos dos (o más) cosas en tu vida diaria.

Cuando hagas un espacio en tu vida para hacer las cosas que realmente disfrutas, no importa lo ocupado o exigente que sea tu horario, siempre habrá tiempo.

Recuerda que no puedes tener control sobre las circunstancias externas en tu vida, pero siempre tendrás el control de tu mundo interno. No es lo que haces, sino como lo haces, lo que determina la cantidad de felicidad que estás creando en este momento en tu vida.

En ocasiones, podemos experimentar sentimientos intensos de alegría, satisfacción, paz o amor. Estos sentimientos pueden ser agradables, pero ten cuidado de no apegarte a ellos; de lo contrario, cuando se desvanezcan correrás el riesgo de sentirte insatisfecho y frustrado.

La auténtica felicidad no surge de apegarse a los sentimientos positivos, sino de practicar la ecuanimidad incluso cuando nuestra experiencia sea desagradable. ¿Puedes permitirte disfrutar de las sensaciones agradables sin apegarte a ellas?

Por: Pilar Villicaña

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